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Hacía
años que no los veía. Cuando los conocí
eran todavía novios. Ahora ya están casados y,
en esta ocasión, venían a visitarme con sus dos
hijos, un niño y una niña de 4 y 6 años
respectivamente. Era sábado. La verdad es que me hacía
ilusión saludarles y estar con ellos. Al llegar nos saludamos
calurosamente por un buen rato, felices y contentos. Los dos
chiquillos eran simpatiquísimos; yo estaba encantado.
Los dos eran iguales que su padre, al menos físicamente;
luego descubrí que la niña era tan cascarrabias
como su madre... pero igual de dinámica y de simpática.
Bueno, acabados los saludos y las primeras impresiones, nos
dirigimos al salón de estar. Entonces comenzaron a contarme
de todo. Después de tres horas de animada conversación
hubo un momento de silencio. Entonces ella irrumpió:
- Ah, ¿sabes?
Esta semana estuvimos en el reiki.
- ¿Cómo? Pregunté distraído.
- Que estuvimos en el reiki.
- ¿En el reiki? Añadí yo.
- Sí, en el reiki. ¿Por qué te extrañas?
- No, no te preocupes, es que no sé qué es esto
del reiki...
- ¡Pero si está de moda, Ángel!
Fue un momento
embarazoso. Y ella, para arreglar la cosa, comenzó a
explicarme que el reiki era algo muy sano y recomendable...
Yo no quise darle mayor importancia, cambié de tema y
proseguimos nuestra conversación con normalidad.
Pero yo, es
innegable, me quedé picado con eso del reiki. Así
que me fui a una librería para preguntar si tenían
algún diccionario donde hablaran de un tal reiki. Posteriormente
seguiría estudiando el tema en libros... e incluso lo
vi en la práctica. Me di cuenta de que efectivamente
se estaba poniendo de moda. Total, ¿qué es esto
del reiki?
Para hacer
la cosa sencilla, diré que reiki es un término
de origen japonés que indica la energía vital
universal que fluye a través de un discípulo que
ha sido activado. Rei describe el aspecto universal
ilimitado de esta energía. Ki es una parte
del rei, es la fuerza vital que pasa a través
de todo lo que vive. El reiki es una técnica de curación
promovida por el new age, una disciplina oriental, que --según
dicen-- ayuda a utilizar una capacidad escondida en cada ser
humano. La Energía universal es todo: es la Luz de los
cristianos, el Ka de los egipcios, el Chi de los chinos, el
Oki de los hurones, el Sehala de los indonesios, la fuerza X
de L.E. Ecmar, etc.
El reiki inició
con Mikao Usui en Kyoto. Pronto, gracias a Hawayo Takata, se
expandió rápidamente por occidente, diciendo que
era compatible con la fe cristiana. Al respecto de este crecimiento,
un ejemplo nada más: en el norte de Italia, país
de mayoría católica, está plagado de centros
reiki... ¡Otra vez con este rollo de que todo es compatible
con el cristianismo!
¿Qué
más se puede decir? Para acabar rápido: hay tres
grados o niveles de acceso al reiki. En el primer nivel se abren
canales receptivos de energía mediante unas ceremonias
establecidas y se aprende a usar las manos para el tratamiento;
en el segundo grado se canaliza la energía con la mente;
en el tercero se alcanza la maduración y se recibe una
misteriosa bendición.
En resumen:
es un camino de salvación mediante una técnica
que te relaciona con la Energía, que es la divinidad
del new age. Desaparece el Dios de la Biblia y entra en escena
el Dios Energético. ¡Así que menuda compatibilidad
con el cristianismo! Pero, ¿qué queda de cristiano
en la religión si desaparece Dios Padre? No queda nada,
¡nada! Que Mikao Usui diga lo que quiera, pero esto del
reiki no es compatible con la fe cristiana. Ciertamente el reiki
es compatible con el bolsillo de los ricachones (¡hay
cursos reiki que cuestan dos mil dólares!), pero ¿con
la fe cristiana? Con la fe cristiana no. Los cristianos creemos
en Cristo Rey, no en el Rei ki...
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