|
Todo
el árbol y todo dentro
del árbol desde la raíz
hasta la copa, va dirigido hacia
el fruto que ofrece...
Así también debe
ser con las personas. Todo en
ellas, todo su ser, debe ser
dirigido hacia los frutos. Y
el fruto es el AMOR.
En la vida no se trata de tener
éxito, sino de dar FRUTOS.
Éxito, de eso disfrutas
tú mismo. ¡Frutos!
Esos lo comen los demás.
El que tiene semillas debe sembrar.
El que las guarde cuidadosamente
en la mano cerrada.
El que tenga miedo a perderlas.
No conocerá nunca la
alegría de la cosecha.


|