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Cuando nació mi alegría...
Y cuando nació mi Alegría, la alcé en brazos y subí con ella a la azotea de mi casa, a gritar: - ¡Venid, vecinos!
¡Venid a ver! Porque hoy ha nacido mi alegría: venid a contemplar
este ser placentero que ríe bajo el sol. Y mi Alegría
y yo estábamos solos, sin nadie que fuera a visitarnos. Y ahora sólo recuerdo a mi muerta Alegría al recordar mi muerta risa. Pero el recuerdo es una hoja de otoño que susurra un instante en el viento, y luego no vuelve a escucharse más. ©Khalil Gibrán Khalil
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