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El otro día
fue el aniversario de la partida de una señora por muchos
conocida y muy querida.
Algún
tiempo antes, llegando de una de las decenas de consultas médicas
que ya hubo hecho ella dijo a sus familiares:
- Pedí
franqueza a la junta médica que me examinó, les
Pedí que no me privacen de saber la verdad sobre mi estado
de salud.
Yo siento que
me resta poco tiempo.Delante de los ojos ansiosos ella continuó:
-
Ellos me revelaron que soy portadora de un mal incurable y que
sólo me quedan aproximadamente cuatro meses de vida.
- ¿Y
la Sra. nos cuenta eso con esa naturalidad?
Preguntó una de las hijas rompiendo en llanto.
Continuó
la sra. Con mucha serenidad:
- Ahora, yo tengo
un buen tiempo para hacer todo lo que ya debía haber
hecho hace mucho.
Ordenaré
todos mis armarios, guardaré lo que realmente uso y el
resto sacaré afuera o daré a quien lo precisa.
Colocaré
bellas cortinas en las ventanas y ellas me impedirán
que siga mirando la vida ajena.
Todos los días
quitaré el polvo de la casa y, durante ese trabajo pensaré:
Estoy librándome
de las suciedades que guardé del pasado
Evitaré
oir y asistir mas noticias y alimentaré mi espíritu
con lecturas saludables, conversaciones amigables y no criticaré
más a nadie.
Pensaré
en aquéllos que me hirieron y con sinceridad los perdonaré.
Todas las noches
agradeceré a Dios por todo lo que he conseguido hacer
en estos últimos cuatro meses que me restan.
Todas las mañanas
al despertar me preguntaré a mi misma
¿Que
puedo hacer para tornar el día de hoy un día mejor?
Y haré
de todo para transmitir felicidad a aquellos que se aproximen
a mí
Y cada día
que pasa haré por lo menos una buena acción.
Cuatro meses
son más de 120 días, por lo tanto cuando yo cierre
los ojos para nunca mas abrirlos yo habré hecho como
mínimo 120 buenas acciones.
Todos los que
la oían, poco a poco se retiraban de allí, yendo
cada uno a un rincón a llorar solo.
La mujer allí
quedó y había en sus ojos un brillo de alegría.
Pensaba consigo
misma: "no puedo curar mi cuerpo, pero puedo cambiar la
vida que me resta" ella tenía una gran tarea.
Transformar
su mundo interior, volverse una persona totalmente diferente
de lo que fue.
En solo 4 meses
ella consiguió cumplir plenamente.
Y lo más
curioso de la historia es que después de dar la noticia
a sus familiares, ella vivió 23 años más.
Ella murió de vieja.
Ella curó
su propia alma y su molestia desapareció.
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