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¡¡La
importancia de tomar una sabia decisión!!
Eran las 8 p.m. en una concurrida avenida. Una pareja va retrasada
para cenar con unos amigos.
La
dirección es en un rumbo que no suelen frecuentar por
lo que ella consultó el mapa antes de salir.
Él
conduce y Ella le orienta, le indica que gire en la siguiente
calle a la izquierda.
Él
argumenta muy seguro que es hacia la derecha.
Inicia la discusión y casi al instante Ella calla y Él
decide girar a la derecha.
En
pocos minutos Él se da cuenta de que estaba equivocado.
Aunque es difícil admite que tomó el camino equivocado,
al tiempo que inicia el retorno.
Ella
en silencio le sonríe con camaradería.
Una
vez que llegaron a la cita y se disculparon por el retraso la
noche transcurrió grata y amena.
Cuando
habían emprendido el camino de regreso Él, aún
apenado pregunta:
-Estabas
segura de que tomaba el camino equivocado, por qué no
insististe para que me fuera por el correcto?
Ella
responde:
- Con el retraso y el congestionado tráfico que encontramos
los ánimos estaban calentándose, estábamos
a punto de una agria discusión si insistía más.
¡Y
habría estropeado la noche!
Entre
Tener Razón y Ser Feliz, prefiero Ser Feliz.
Esta
historia fue contada por una directora empresarial durante una
conferencia sobre la simplicidad en el mundo del trabajo.
Ella
utilizó el escenario para ilustrar la cantidad de energía
que gastamos sólo para demostrar que tenemos razón,
independientemente de tenerla o no.
Desde
entonces, me pregunto más a menudo:
¿Quiero
ser feliz o tener razón?
Desconozco
su autor
Señor,
danos un corazón conforme al tuyo, ayúdanos a
buscar la felicidad de los que nos rodean, a dejar nuestras
comodidades para ayudar al necesitado, a ver más allá
de nuestros propios beneficios, de que me vale ganar una discusión
si voy a dañar una relación, llénanos en
cada momento de sabiduría y espíritu santo para
tomar las decisiones correctas en el momento correcto, en el
nombre de Jesús.
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