Sé
y me siento corto, no poder con frases,
con palabras, engalanar aquel momento;
es inefable la fuerza del deseo, la pasión
del torrente en las venas y esos minutos
allá arriba, en la cumbre del éxtasis
solo diré... ¡Divino!.
Hablo del momento, de la acción
y de aquella transpiración a flor de piel
pero todo lo eres tú, a ti se debe todo,
solo tú mujer, con tu magia y poder pudiste
de la mano llevarme por ese sendero divino
donde están las estrellas del amor...
Amor... bendita palabra que encierra lo justo,
lo bello y tantos suenios que hoy...
¡Sólo tu has podido hacer una realidad...!
¡Cómo has hecho que te quiera...mujer !
Anónimo