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MIÉRCOLES
7
Santos:
Raymundo de Peñafort, presbítero,
y Canuto Lavard, mártir. Beata María
Teresa Haze, fundadora.
(Blanco)
ANTÍFONA
DE ENTRADA (Is 9, 2)
El
pueblo que caminaba en tinieblas, vio una luz
intensa. Sobre los que vivían en tierra
de sombras, brilló una luz.
ORACIÓN
COLECTA
Señor,
Dios nuestro, luz del mundo, concede una paz
estable a todos los pueblos de la tierra, y
haz que aquella luz resplandeciente que condujo
a los Magos al conocimiento de tu Hijo, ilumine
también nuestros corazones. Por nuestro
Señor Jesucristo...
LITURGIA
DE LA PALABRA
Lectura
de la primera carta del apóstol san Juan:
4, 11-18
Queridos
hijos: Si Dios nos ha amado tanto, también
nosotros debemos amarnos los unos a los otros.
A Dios nadie lo ha visto nunca; pero si nos
amamos los unos a los otros, Dios permanece
en nosotros y su amor en nosotros es perfecto.
En esto conocemos que permanecemos en Él,
y Él en nosotros: en que nos ha dado
su Espíritu. Nosotros hemos visto, y
de ello damos testimonio, que el Padre envió
a su Hijo como Salvador del mundo. Quien confiesa
que Jesús es Hijo de Dios, permanece
en Dios y Dios en él.
Nosotros hemos conocido el amor que Dios nos
tiene y hemos creído en ese amor. Dios
es amor, y quien permanece en el amor permanece
en Dios y Dios en él. En esto llega a
la perfección el amor que Dios nos tiene:
en que esperamos con tranquilidad el día
del juicio, porque nosotros vivimos en este
mundo en la misma forma que Jesucristo vivió.
En el amor no hay temor. Al contrario, el amor
perfecto excluye el temor, porque el que teme,
mira al castigo, y el que teme no ha alcanzado
la perfección del amor. Palabra de Dios.
Te alabamos, Señor.
Quien
ande en busca de Dios no tiene que ir demasiado
lejos. Dios se manifiesta ahí donde dos
o más, inspirados por sus convicciones
de fe, se aman mutuamente.
Del
salmo 71 R/. Que te adoren, Señor, todos
los pueblos.
Comunica, Señor, al rey tu juicio, y
tu justicia al que es hijo de reyes; así
tu siervo saldrá en defensa de tus pobres
y regirá a tu pueblo justamente. R/.
Los reyes de Occidente y de las islas le ofrecerán
sus dones. Ante Él se postrarán
todos los reyes y todas las naciones. R/.
Al débil librará del poderoso
y ayudará al que se encuentra sin amparo;
se apiadará del desvalido y pobre y salvará
la vida al desdichado. R/.
ACLAMACIÓN
(cfr. 1 Tm 3, 16) R/. Aleluya, aleluya.
Gloria a ti, Cristo Jesús, que has sido
proclamado a las naciones. Gloria a ti, Cristo
Jesús, que has sido anunciado al mundo.
R/.
Lectura
(Proclamación) del santo Evangelio según
san Marcos: 6, 45-52
En
aquel tiempo, después de la multiplicación
de los panes, Jesús apremió a
sus discípulos a que subieran a la barca
y se dirigieran a Betsaida, mientras El despedía
a la gente. Después de despedidos, se
retiró al monte a orar.
Entrada la noche, la barca estaba en medio del
lago y Jesús, solo, en tierra. Viendo
los trabajos con que avanzaban, pues el viento
les era contrario, se dirigió a ellos
caminando sobre el agua, poco antes del amanecer,
y parecía que iba a pasar de largo.
Al verlo andar sobre el agua, ellos creyeron
que era un fantasma y se pusieron a gritar,
porque todos lo habían visto y estaban
espantados. Pero Él les habló
enseguida y les dijo: "¡Ánimo!
Soy yo; no teman". Subió a la barca
con ellos y se calmó el viento. Todos
estaban llenos de espanto y es que no habían
entendido el episodio de los panes, pues tenían
la mente embotada. Palabra del Señor.
Gloria a ti, Señor Jesús.
Los
signos reveladores que Dios regalaba a través
de Jesús eran suficientes. Los beneficiarios
de los mismos se obcecaron y no descifraron
el misterio del Reino.
ORACIÓN
SOBRE LAS OFRENDAS
Señor
y Dios nuestro, que infundes en nosotros los
sentimientos de la verdadera adoración
y nos impulsas a vivir en plena concordia con
nuestros prójimos, concédenos
poder tributarte con estas ofrendas el culto
que te es debido y estrechar los lazos de caridad
con nuestros hermanos, por la participación
en este sacramento. Por Jesucristo, nuestro
Señor.
Prefacio
de Navidad o de la Epifanía
ANTÍFONA
DE LA COMUNIÓN (1 Jn 1, 2)
La
Vida eterna, que estaba junto al Padre, se manifestó
a nosotros y nosotros la hemos visto.
ORACIÓN
DESPUÉS DE LA COMUNIÓN
Que
tu pueblo, Señor, al que jamás
has dejado de tu mano, experimente tu ayuda
presente y futura a fin de que, disfrutando
de los bienes terrenos necesarios pueda buscar
con mayor confianza los bienes eternos. Por
Jesucristo, nuestro Señor.
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