El director de orquesta Von Karajan caminaba deprisa por una calle céntrica de una ciudad, y otro hombre hacía lo mismo por una calle que cortaba. Literalmente chocaron en la esquina y ambos se sobresaltaron por el choque.

"¡Imbécil!", le gritó el hombre a Von Karajan. El aludido se limitó a quitarse el sombrero a modo de saludo y respondió: "Von Karajan".

Karajan hizo que la ofensa rebotara hacia el ofensor sin que llegara a afectarle y convirtió una posible pelea en un episodio humorístico. Por tanto, ofensa y daño son dos cosas distintas.

Ofensas no nos van a faltar durante toda la vida, pero depende de nosotros aprender a negarnos a sentirnos ofendidos o a aceptar el daño y convertirlo en ayuda.

La mejor defensa consiste en negarse a sentirse ofendido; la peor, consiste en buscar la ofensa en cada esquina.

Tú decides...

Desconozco su autor

 

Diseño ©LnYamuni

 
Siguiente
 
¡Tú puedes ayudar a que este sitio siga en Internet!
Inicio Reflexiones Católicas Evangelio del día
Introducción Mapa del contenido Reflexiones
Por amor a ellos Poesía
Pensamientos
De Mujer
De interés
Música y Poesía de voz
Frases cortas Violencia Intrafamiliar
Mi Libro de Visitas
Mis tutoriales
Premios a Nuestra edad Power Point
Especial de Navidad
Lo más reciente Contactar con la diseñadora
Acerca del sitio Sonetos de Pablo Neruda Precios y Servicios de Diseño

Enviar este enlace a tus amigos

Recomienda esta página!
Dile a un amigo de este sitio! Free Tell A Friend
from Bravenet

Para imprimir esta página:

imprimir esta página

Copyright 2003-2008 ©LnYamuni All Rights Reserved.