|
-
119 -
Los gambusinos y
los inexpertos aficionados a los juegos de azar lo saben
mejor que nadie y sin embargo siguen persiguiendo ilusiones:
Los tesoros fabulosos
y los premios gordos no son sino excepcionales coincidencias
el Señor Jesús para explicarnos la enorme
sacudida que provoca en nuestra vida la experiencia del
encuentro con el Reinado de Dios.
Quien haya interactuado,
aunque sea por corto tiempo, con comunidades o proyectos
que transpiran la fuerza de la gracia de Dios, saben que
no hay otra experiencia más transformadora y decisiva
que conocer en cuerpo y alma a quienes concretan en el
día a día, el proyecto del Reino: es un
parteaguas que marca de forma definitiva nuestra vida.
Reflexión
dominical "La verdad católica"
|