Soñar es subir muy alto
y luego quedar en el vacío.
Realizar
es quedar a ras de tierra y
luego perpetuarse en una obra.
Soñar es llegar a las
nubes y tocar copos de nieve
que luego se evaporan.
Realizar es llegar a los hombres
y tocar heridas que luego son
cicatrices.
Soñar es remontarse atraídos
por tanto azul y bajar sin tonalidad
clara y definidad.
Realizar es hundirse atraídos
por tanto dolor
y encontrarse
las manos llenas de cosas positivas.
Soñar es querer recorrer
otras regiones en una forma
etérea.
Realizar es querer ahondar en
uno mismo, en una forma real.
Soñar es perseguir un
lucero para nosotros.
Realizar es repartir chispas
de luz en los demás.
Soñar es mirar cómo
se ilumina el cielo
y
apagarnos.
Realizar es palpar cómo
se oscurece la tierra
y encendernos.
Soñar es pretender encontrar
a Dios, abandonando a los hombres.
Realizar es pretender abrazar
a los hombres para poseer a
Dios.
Soñar es abrir los ojos
para que llege el rocío.
Realizar es cerrar los párpados
para ocultar una lágrima.
Soñar es divagar, perderse
en lo que quisiéramos
vivir.
Realizar es encontrarse y laborar
con lo que tenemos que vivir,
aunque no nos guste tanto.
Soñar es ver salir la
luna tendidos en la arena.
Realizar es ver despuntar el
sol inclinados en el surco.
Soñar es encontrar la
semilla, sin saber dónde
plantarla.
Realizar es fecundarlo todo
y conocer muchos huecos por
llenar.
Soñar es evadir este
mundo para buscar otro.
Realizar es crear otro para
suplir éste.
Soñar es poder bosquejar.
Realizar es poder esculpir.
Soñar es flotar en el
cielo.
Realizar es navegar en el mar.
Soñar es acariciar una
idea.
Realizar es besar una cruz.
Soñar es bueno, es la
concepción, el inicio,
el germen.
Pero realizar es su complemento,
su continuidad y su culminación.
No
lo olvides.
Y
cuando sueñes, empieza
a realizar...
