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A
veces hacer lo correcto es difícil, porque puede
ser que nadie a tu alrededor lo haga y tomar esa posición
es impopular.
Las
reglas que rigen al mundo son de sobrevivencia y no de
armonía; para algunos sólo existe la ley
del más fuerte, del más listo sobre el incauto.
El
más inteligente seduce con sus mentiras disfrazadas
de verdades, el más brutal, viola con lujo de ostentación
los derechos más primordiales.
Sin
embargo, hagamos lo correcto, nada que se haya hecho al
abrigo de la oscuridad, quedará sin ser sacado
a la luz.
Y
los portadores de esta luminosidad serán quienes
hagan lo correcto.
El
tiempo del vil y del deshonesto está pasando a
la historia, no deposites tu confianza en líderes
soberbios y violentos.
Es
tiempo de armonía y buenas acciones, los tiburones
ahora serán usados de carnada, pues no servirán
para otra cosa, así sucederá con quienes
se aferren a la época del latrocinio.
El
mundo buscará a los honestos, implantará
premisas sociales, cada moneda robada, quemará
las manos del hurtador.
La
conciencia le restregará lo mal hecho en el rostro.
Haz
lo correcto, aún cuando te digan que nada ganas
con hacerlo.
Tu
humilde ejemplo, tendrá repercusiones espectaculares,
de las cuales tu estarás ignorante, aunque hayas
sido el causante.
Todos
arguyeran que hicieron lo que hicieron, porque era lo
correcto.
Pero
esos argumentos no pesan nada, cuando la conducta es puesta
en la balanza de la equidad.
Pero
sí serán los suficiente poderosos para mantener
la loza sobre la tumba de sus propios hacedores.
¡Sigamos
haciendo lo correcto !
Cuando
nuestros actos, se basen en valores morales de convivencia
y de amor a la elevación del espíritu humano.
¡Jamás
estarán equivocados!
Autor:
Sergio Pérez Castañeda, Ensenada
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